alojamiento rural

El turismo rural está de moda. Las pernoctas en alojamientos rurales aumentan año tras año, al mismo tiempo que crece tanto la oferta como la demanda de casas rurales. Las personas que hemos invertido en el medio rural, comenzamos a recoger los frutos de una buena decisión, pues la rentabilidad del negocio no sólo es económica sino también de mejora de la calidad de vida. Por eso, si sabes cómo montar un alojamiento rural con encanto, puedes ser optimista y confiar en qué todo irá bien.

Variables que tener en cuenta al desarrollar nuestro proyecto de hotelería

Cuando nos planteamos poner en marcha un proyecto de hotelería en el medio rural, debemos tener en cuenta una serie de variables que influyen en el funcionamiento del negocio.

En primer lugar, es necesario decidir dónde vamos a situar nuestro establecimiento. Es posible que estemos pensando en rehabilitar una casa familiar o en obtener la concesión de un alojamiento municipal. Sin embargo, no debemos tomar ninguna decisión sin analizar la accesibilidad a la vivienda y su situación respecto a los lugares de interés natural o cultural. La mayor parte de los viajeros rurales opta por alojamientos bien situados y accesibles, cerca de carreteras y pueblos de interés.

En segundo lugar, es fundamental que conozcas en profundidad a tus potenciales clientes. Muchos estudios del sector indican que el cliente tipo de alojamientos rurales tiene entre 25 y 45 años, viaja en pareja o en grupo de amigos y busca ‘desconectar’ de la rutina, practicar algún deporte al aire libre o simplemente relajarse en la naturaleza. A la hora de elegir un alojamiento rural, se valora muy positivamente que disponga de piscina o barbacoa, y que admita mascotas. Cada vez se realizan más reservas de alojamientos íntegros, pues se aprecia la intimidad y la libertad de horarios.

En tercer lugar, es necesario que dispongas de un buen plan de viabilidad económico-financiera de tu proyecto de hotelería. El desarrollo de un plan de viabilidad es uno de los servicios de gestión de hotelería más demandados por emprendedores en el medio rural. Este análisis económico es sumamente importante, ya que te ayuda a determinar si la idea de negocio es rentable y sostenible a largo plazo. En el plan de viabilidad se suelen imaginar tres escenarios: uno optimista, uno pesimista y uno intermedio, con el fin de poder detectar la inviabilidad del negocio antes de realizar la inversión. Además, al poner en marcha un alojamiento rural, podemos optar a determinadas subvenciones públicas. Para ello, es recomendable consultar con alguna empresa especializada en servicios de gestión de hotelería, pues nos pueden guiar en el proceso y evitar que perdamos tiempo y dinero en trámites burocráticos.

Nadie tiene la respuesta definitiva a cómo montar un alojamiento rural con encanto para que tenga éxito. Sin embargo, la realización previa de un plan de negocio que transforme la idea en un proyecto viable es clave para empezar con buen pie. Por eso, contar con profesionales que nos asesoren en todo el proceso es una buena inversión.