importancia del restyling en hosteleria

Dicen que una imagen vale más que mil palabras y una de las claves del restyling en hostelería es esa, el aspecto. Porque cuando decidimos tomar una bebida o comer en un sitio, es porque el precio que pagaremos nos aportará un valor, que en este caso es una experiencia. Porque en el sector hostelero vendemos emociones.

Pero ¿qué es el restyling?: marketing para hosteleria

Pues es lo que podemos llamar un «lavado de cara» en el sentido más elegante. Poner en perspectiva esos espacios que tenemos infrautilizados o que, a veces, están simplemente sin usar. Esta estrategia empresarial, que es ante todo eso, podemos plantearla como una pequeña reforma o quizá algo más ambicioso, pero también como un simple tapizado de sillas.

Una remodelación bien hecha, va a repercutir de forma positiva en una mayor rentabilidad. De esta forma, si tenemos una terraza que no estábamos aprovechando, con un restiling puede quedar como nueva y ser una parte más de nuestro restaurante. Pero veamos algunas claves.

Las claves, imaginación

En cualquier proyecto de este tipo, la imaginación es la clave principal. Tenemos que utilizarla durante todo el proceso para proyectar en todo momento el final de este apasionante trabajo de restiling. Pero no solo hay que pensar e imaginar, hay que llevar a cabo algunas fases que nos permitirán llegar a buen puerto.

La esencia, un buen plan

Nada mejor que un buen plan. Cuando decidimos remodelar nuestro establecimiento, debemos averiguar qué vamos a necesitar y qué no. Es decir, debemos llevar a cabo una buena planificación, porque no es necesario cambiarlo todo, ni que nos compliquemos en exceso. Por tanto, el primer paso es que analicemos bien qué vamos a remodelar.

El plato principal: contrata a un experto

Siempre es mejor que el profesional sea quien lleve a cabo los trabajos de remodelación. Él sabrá asesorarnos sobre cómo empezar y nos aconsejará sobre lo que es necesario modificar o cambiar. La experiencia es un grado y él ha trabajado en muchos proyectos similares. Por este motivo, puede asesorarnos, con el objetivo de proteger nuestros intereses y que podamos ajustar nuestro presupuesto de la forma más conveniente.

El postre: disfrutar del cambio

Una vez acabado, debemos ponerlo en valor, es decir, tenemos que empezar a utilizarlo y comprobar si hemos acertado. Por supuesto, a veces habrá que hacer retoques de última hora e incluso, por qué no, pedir opiniones a nuestros clientes. Nadie mejor que ellos sabe qué quiere, qué busca y qué siente cuando viene a vernos. Por tanto, preguntándoles a ellos tendremos una buena retroalimentación.

Proyecto de hostelería en el Norte de España, una buena idea

Si queremos llevar a cabo un restyling de nuestro negocio, estas claves serán una ayuda inestimable. Pero sobre todo, siempre hay que dejarse aconsejar por quienes conocen el sector, el mercado, las normas y las técnicas adecuadas para llevar a cabo un cambio de imagen. No olvidemos que hemos dedicado mucho tiempo y esfuerzo a nuestro negocio y por eso, toda la atención que le demos es poca.

Estas han sido las claves del restyling en hostelería. ¿Estás pensando en cómo aplicarlo a tu negocio?