El español es un viajero en gran parte motivado por la gastronomía. Y es que uno de cada tres se decide por la alimentación al realizar un viaje. ¿Cómo incide en la hostelería?

El turismo gastronómico motor del viajero español

Según el II Estudio de la Demanda de Turismo Gastronómico en España a los españoles les mueve una pasión en común a la hora de viajar: la gastronomía. A esta hay que añadirle también otra motivación, el excursionismo a pueblos o ciudades. De hecho, y como afirma el estudio, casi la mitad de los viajes que realizan los españoles suelen ser escapadas a menos de 200 kilómetros de su lugar de residencia en las que irse de tapas, descubrir nuevos restaurantes o visitar una bodega se convierten en la principales actividades de su viaje. Además, aprovechan para acudir a mercados gastronómicos, comprar productos de alimentación y vinos típicos del lugar.
Pequeños viajes que se realizan mensualmente e incluso semanalmente, aprovechando el fin de semana. Los desplazamientos más largos, del centro de España a la zona mediterránea, se realizan una vez por temporada, y los desplazamientos que implican más de 500 kilómetros, una vez al año. Por otro lado, hay que decir que en torno a un 68.2 % de los viajeros españoles prefiere viajar en pareja, frente a un 39.2 % que lo hace en familia y un 31.9 % que lo hace con amigos. La mayoría prefiere los hoteles a los apartamentos y los restaurantes tradicionales donde degustar platos típicos de la zona y los gastrobares para disfrutar de la alta cocina que se puede encontrar en ellos al alcancede cualquier bolsillo.

Este estudio sobre el turismo gastronómico es revelador a la hora de realizar un plan de negocio de hostelería. En el estudio también se puede encontrar información sobre el comportamiento de este tipo de turista, ocho perfiles entre los que se encuentran: el turista gourmet, experto en vinos y gastronomía; el foodie, un turista en el que la gastronomía es el principal motor de su viaje; el turista responsable, que quiere conocer como se elaboran los productos y su impacto sobre el medio ambiente; el turista cocinilla que busca aprender nuevas recetas; el winelover, amante del vino y al que le gusta conocer incluso las zonas productoras; el gourmand, que disfruta con la comida y para él es todo un ocio; el turista sibarita con un estilo de vida refinado en el que la gastronomía ocupa un lugar fundamental y el cosmopolita, para el que la gastronomía forma parte del patrimonio cultural del lugar que visitan. En el estudio también podemos encontrar un listado con los destinos gastronómicos preferidos entre los españoles. Destacan San Sebastián, Bilbao, Madrid, Barcelona y Logroño.

Según datos de Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital, España recibió 82 millones de turistas en el 2017 superando a Estados Unidos y la gastronomía es su principal reclamo. Todo un dato para saber cómo afrontar el presente y el futuro próximo en lo que a turismo español se refiere.