Un buen equipamiento es básico a la hora de poner en marcha un restaurante o un bar y contar con frigoríficos y congeladores industriales, que garanticen una óptima conservación, es esencial para aprovechar al máximo esos alimentos que son la materia prima con la que vas a trabajar.

Si tienes un establecimiento hostelero o un negocio basado en la alimentación dirigida a colectivos y crees que necesita una renovación en su equipamiento, o bien te embarcas en el reto de abrir tu propia empresa de restauración, debes tener claro lo que necesitas para empezar con buen pie. Tanto las cocinas profesionales como las neveras y congeladores industriales son elementos sin los cuales un negocio de este tipo, sencillamente, no puede funcionar.

Las neveras industriales suponen una inversión económica importante, pero merece la pena adquirir una con las prestaciones adecuadas para cubrir las necesidades específicas de tu restaurante. Como primer consejo, mirar precios, teniendo en cuenta las buenas ofertas outlet que puedes encontrar, es siempre una opción que conviene no olvidar. Además del precio, hay otros elementos fundamentales en una nevera de estas características, que debes conocer, para acertar en tu elección.

Dimensiones, puertas, consumo, desagüe… toma nota de en qué fijarte al adquirir tu nevera industrial

Existen grandes diferencias entre unos modelos y otros, por lo que contar con asesoramiento profesional supone siempre una buena ayuda. Las neveras industriales deben ser ante todo eficaces y cumplir su cometido, que no es otro que ofrecerte el espacio y las condiciones idóneas para la perfecta conservación de los alimentos que serán el ingrediente básico de tu oferta gastronómica. Para adquirir aquella que mejor se adecue a tus necesidades debes valorar algunos aspectos como:

Dimensiones y capacidad. Evidentemente, deberás tener claras las medidas de tu nevera industrial atendiendo a dos criterios: el espacio disponible en tu establecimiento y el volumen de servicios que tienes previsto ofrecer. Puede que lo que te venga bien sea un refrigerador para poner bajo el mostrador, o quizá, lo que necesites sea una nevera de dos cuerpos. con capacidad extra para una perfecta distribución de los distintos tipos de alimentos. Tendrás que valorar tamaño y forma.

Materiales. Sin duda, una un gran electrodoméstico profesional de este tipo debe estar fabricado en acero inoxidable para garantizar máxima higiene y durabilidad.

Puertas. Son más importantes de lo que parece en cualquier nevera o un congelador industrial. Las puertas correderas son una buena opción para ahorrar espacio, por ejemplo, en una nevera colocada bajo el mostrador, en un área de trabajo como puede ser la barra de un bar. También, deberás decidir si te interesa una puerta opaca o de cristal. Las primeras son las más utilizadas para congeladores y neveras de conservación que se abran con poca frecuencia. Si necesitas una que te sirva de expositor, o que sabes que se va a abrir y cerrar constantemente, las de cristal tienen la ventaja de permitir ver el interior, por lo que el tiempo de apertura de la puerta es menor (puedes buscar en su interior mirando desde fuera y solo abrir cuando localices el producto que necesitas). Es un pequeño detalle, pero en el trabajo diario influye a la hora de no romper la cadena del frío ahorrando, además, frigorías.

Rango de frío. Es otro de los elementos a los que hay que prestar especial atención. Debes saber qué temperatura alcanza y mantiene la nevera industrial que piensas adquirir, para determinar si es la adecuada para los alimentos que piensas almacenar en ella. Por ejemplo, tienes neveras pensadas para lácteos, embutidos, bebidas refrescantes que oscilan entre los +2º y los +7º, junto a otros frigoríficos industriales cuyo rango de temperatura, entre 0º y +2º, es el idóneo para mantener los distintos tipos de carne en buen estado ¿qué vas a meter en la nevera?… esa es la pregunta clave.

Consumo y eficiencia energética. No hace falta recordar que el gasto energético se traduce en la factura correspondiente a la electricidad y que adquirir una nevera industrial de bajo consumo, siempre resulta interesante. Los actuales modelos incluyen, además, termostatos para reducir emisiones contaminantes y favorecer el ahorro de energía. 

Además de estos aspectos claves en la elección de un buen frigorífico o congelador industrial, fíjate también en pequeños detalles igual de importantes, como que cuente con un eficaz sistema de desagüe automático que evite problemas a la hora de descongelar o si se derrama algún líquido de manera accidental, o como que disponga de ventiladores que garanticen una correcta distribución del frío.

Estudia las distintas opciones y elige la nevera industrial que necesitas y que será básica en la buena marcha de tu establecimiento de restauración.